Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 28/03/09

klimtHugo C, en su espléndido blog “Los monos también curan” planteó el tema de “La sociedad del riesgo” (o Sociología del riesgo), y comienza diciendo El primer teórico que habló de este cambio fue Ulrich Beck, quien en su libro La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad (1986) expuso una serie de cambios que no estaban siendo advertidos por las ciencias sociales y que afectaban notablemente a las nuevas generaciones.

 

Las variables que marcan la evolución de la sociedad han ido creciendo exponencialmente en los últimos años. La importancia de los cambios políticos, sociales y tecnológicos se han visto arrastrados bajo la exclusiva influencia de los últimos. Hace cien años podía arder media Australia sin inmutarnos. Hoy podríamos enarbolar una “revolución” al enterarnos de que un bebé ha sido arrojado al vacío desde lo alto de las Torres Petronas.

 

¿Dónde radica la importancia de los hechos? En la posibilidad de una respuesta inmediata basada en la fluidez de la comunicación social.

 

Decía Radagast en un comentario: Voy a hacer un apunte sobre los riesgos. Hay cuatro conceptos: riesgo, amenaza, desastre y vulnerabilidad. El concepto de la existencia de una avalancha/explosión/riada es la amenaza. La posibilidad de que se produzca es el riesgo. Lo que se produce es el desastre. El tipo de respuesta ante el desastre es la vulnerabilidad. No hay que confundirlos. Los riesgos ambientales producidos en las sociedades industriales normalmente ni son cuantificables ni asumibles ni siquiera demostrables cuando sobreviene el desastre. Demostrables legalmente, me refiero: tienes un río y una empresa que lo contamina. Sabes que lo iba a contaminar cuando la pusiste (conocías el riesgo). Aguas abajo se detecta la contaminación. Sabes quién lo ha hecho (la empresa ésa), pero lo más probables es que no pague ni un duro. Riesgos tan simples como fenómenos de ladera (avalanchas, derrumbes, coladas de barro), contaminaciones localizadas, etc, en la práctica están tan excluidos de la letra pequeña como los riesgos globales.radagast

 

Los cuatro conceptos muy bien presentados por Radagast en su comentario (riesgo, amenaza, desastre y vulnerabilidad) pueden definirse para cada una de las cuatro revoluciones que aparecen en el artículo de la wikipedia. El binomio “cambio – riesgo” es indivisible y es por ello que toda evolución social, científica, etc., conlleva ese riesgo difícil de evaluar, no ya por los sociólogos sino también por los propios científicos “naturales”.

 

Esas cuatro revoluciones aludidas y presentadas como si pudieran darse por separado disponen de las suficientes variables interactivas entre ellas como para desestabilizar cualquier previsión y, por lo tanto, complicar la reparación del posible desastre al que alude Radagast. Ejemplo: La “revolución ecológica”. Para ésta, la fluidez e inmediatez de la información puede conseguir un estado de conciencia social que, más allá de la reparación de un hecho fatal, movilice a la sociedad a un vuelco político (en las democracias occidentales); con lo cual ya estamos interactuando con la “revolución socio-política”. Pero lo grave (por imprevisible) es que ese vuelco político por una “mala actuación ante el desastre” puede originar un desastre mayor, al llevar al timón del barco a un capitán que luego resulta más perjudicial (p. e. caso Bush)

 

Como bien dice José Mª González García en su artículo sobre “De la diosa Fortuna a la Sociedad del Riesgo”, los riesgos de la sociedad industrial pueden ser asumidos por las compañías de seguros, pero los peligros originados por la nueva situación no son cuantificables por imprevisible y globales. ¿Quién falla por ello? ¿Los sociólogos? ¿Los Licenciados en Ciencias Medioambientales? (Quien falla siempre es El Economista, pero esa es otra cuestión, jeje). ¡No falla nadie! Es simplemente el excesivo número de variables para un menor número de ecuaciones.

 

Coincido con González García en que “resucitan viejos dioses” para hacernos elegir personalmente. No obstante, la Sociedad del Riesgo puede hacerse previsible desde un punto de vista global. Para ello disponemos de una herramienta que hace 20 años no teníamos: Comunicación Global Instantánea. Esa interconexión de ordenadores que puso de moda el instituto SETI para datos físicos, puede concretarse hoy día como una “interconexión de conciencias” para datos sociales. Ya hablamos en otra ocasión sobre la realidad de la cuantificación de dichos datos. De momento, una pequeñísima prueba a favor de mis tesis resulta esta misma entrada en mi blog, producto de una interconexión global de ideas.

Relacionado: El imprescindible post de Hugo C “La sociedad del riesgo”

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: