Los vendedores de misterios, ignorantes a conciencia, cuando tratan un tema tan bonito como es el “caso” de las piedras del Valle de la Muerte en California deliran. ¿Qué sucede en este lugar? Resulta que unas rocas, algunas de
cientos de kilos, se mueven por la superficie de un inmenso y liso “lago” de tierra cuarteada por la sequía, dejando tras de sí una estela como si “alguien” o “algo” las hubiese empujado sin importar el peso de las mismas. Es como si los graciosos que realizan los círculos en los campos de cultivo descansaran unos días de hacer figuritas en las cosechas para dedicarse a empujar, por la noche, las rocas del Valle de la Muerte.
Y como esa explicación tampoco convence a los misteriólogos, éstos concluyen que bien los extraterrestres o bien las “fuerzas del más allá” son los responsables de que estas piedras se muevan por la llanura o “playa” de este valle llamada Racetrack Valley.
Para ser tonto no hace falta estudiar, pero si uno quiere ser geólogo necesita ir a la universidad. Y son los estudiosos, los geólogos, quienes explican razonada y lógicamente, el movimiento “extraño” de las famosas rocas del Valle de la Muerte.
<Se ha observado que las rocas se mueven cada dos o tres años, y siempre tras tormentas (la huella que dejan solo es compatible con movimiento cuando el terreno está húmedo). Pero no tras todas las tormentas, sino únicamente en invierno.
Si el viento y el barro fuesen suficientes, ¿por qué no se mueven en cada tormenta?
Pues “sencillo”: porque las tormentas tienen que suceder en invierno, de tal modo que el lago de 2-5 cm de profundidad que se forma sobre el suelo duro y desecado se hiela rápidamente, en cuestión de horas. El Valle de la Muerte es conocido por sus temperaturas en verano de más de 50ºC, ¡pero es que en invierno la temperatura es bajo cero!
Así, las piedras se ven inmersas en una gran superficie de hielo, como un glaciar. Cuando el hielo comienza a romperse, la acción del viento hace lo demás: las placas de hielo, que comienzan a deshelarse, “flotan” sobre una película acuosa, que lubrica el contacto con el barro, y todo se desplaza, incluso las rocas. Algo así como cuando una piedra se encaja bajo una puerta, y deja marcado el parqué con una fea marca. Esta teoría explica el movimiento de todas las piedras.
A mediados de los noventa, un investigador y su equipo publicaron en Geology la corroboración de la teoría, basado en el seguimiento GPS de varias piedras, comprobando que efectivamente se movían tras ciertas tormentas.
Así pues, sí, las rocas se mueven, y algunas han dejado rastros de casi 900 m de largo. La causa, el viento, empujando superficies muy finas de hielo sobre un suelo reblandecido en invierno.> (extraído de Cultura trivial)
La explicación es tan sencilla que los vendedores de ignorancia no permitirán que la realidad les impida mantener en la inopia a los adeptos a la sinrazón.
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La razón en el método científico es una herramienta que sirve para explicar de forma satisfactoria y casi exacta un fenómeno “desconocido”… y eliminar la superstición asociada al oscurantismo. Pese a que haya quien no quiera perder su fuente de ingresos.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Y los diversos medios que sostienen programas para tontos ni se inmutan cuando sus protagonistas dicen o escriben estupideces basadas exclusivamente en el ansia de creer en lo maravilloso por encima de los descubrimientos científicos. Así son los “vendemisterios”, unos sinvergüenzas cuando no unos ignorantes.
Tú lo has dicho, es un tema tan bonito e interesante de por sí que los “vendemisterios” sobran.
“Así son los “vendemisterios”, unos sinvergüenzas cuando no unos ignorantes.”
Creo que para ser sinvergüenza es conditio sine qua non un poco de ignorancia jaja.
Un saludo.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Difiero. Para ser sinvergüenza hay que ser, al menos, más listo que el círculo de personas de las que vive uno y, además, tener tripas para hacer lo que hace un sinvergüenza. Jejeje.
Saludin.
“Para ser tonto no hace falta estudiar, pero si uno quiere ser geólogo necesita ir a la universidad”
Jejejje tendrían que ponerte en las citas del Google
Muy bien explicado el “misterio”, por cierto.
Un saludo!
NOTA DEL BLOGMASTER:
Jejeje. Gracias Tay. No siempre anda uno inspirado. Lo que pasa es que las cosas tienen casi siempre una explicación bien sencilla: “El listo vive de los tontos y éstos de su trabajo”.
Un abrazo.
Es simplemente una tonteria la deduccion, la piedra deja rastro o huella, eso no sucederia si la superficie esta hecha hielo, y si el hielo o el frio es suficientemente fuerte para lubricar el barro, aun asi es un peso muy grande como para poder arrastrarlo.
Y no siempre es cuando hay tormenta.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Me parece que no has entendido la explicación que se da respecto al hielo ¡por debajo del barro. Fíjate, por algún sitio anunciaban el vídeo que, por fin, los verdaderos investigadores han podido grabar sobre el desplazamiento. Y qué casualidad es como dice el post.
Pero bueno, la otra alternativa (la de que las empuja el ratoncito Pérez o vienen los extraterrestres desde el otro lado de la galaxia a empujar piedras) parace como más romántica. Vale, tú escoge la que más te guste, y no dejes que la realidad te impida tener una versión fantástica.
Saludos.