Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 25/05/10

Es un hecho de la vida en nuestro pequeño planeta asediado que la tortura, el hambre y la irresponsabilidad criminal guberna­mental son mucho más fáciles de encontrar en gobiernos tiránicos que en los democráticos. ¿Por qué? Porque los gobernantes de los segundos tienen muchas más probabilidades de ser echados del car­go por sus errores que los de los primeros. Es un mecanismo de co­rrección de errores en política.

Los métodos de la ciencia —con todas sus imperfecciones— se pueden usar para mejorar los sistemas sociales, políticos y eco­nómicos, y creo que eso es cierto cualquiera que sea el criterio de mejora que se adopte. ¿Cómo puede ser así si la ciencia se basa en el experimento? Los humanos no son electrones o ratas de labora­torio. Pero todas las actas del Congreso, todas las decisiones del Tribunal Supremo, todas las directrices presidenciales de seguridad nacional, todos los cambios en el tipo de interés son un experimento. Cualquier cambio en política económica, el aumento o reducción de financiación del programa Head Start, el endurecimiento de las sentencias penales, es un experimento. Establecer el cambio de je­ringuillas usadas, poner condones a disposición del público o des­penalizar la marihuana son experimentos. No hacer nada para ayu­dar a Abisinia contra Italia, o para impedir que la Alemania nazi invadiera la tierra del Rin, fue un experimento. El comunismo en la Europa del Este, la Unión Soviética y China fue un experimento. La privatización de la atención de la salud mental o de las cárceles es un experimento. La considerable inversión de Japón y Alemania Occi­dental en ciencia y tecnología y casi nada en defensa —y como re­sultado el auge de sus economías— fue un experimento. En Seattle era posible comprar pistolas para autoprotección, pero no en el cer­cano Vancouver, en Canadá; los asesinatos con pistola son cinco ve­ces más comunes y la tasa de suicidio con pistola diez veces mayor en Seattle: las pistolas facilitan el asesinato impulsivo. Eso también es un experimento. En casi todos esos casos no se realizan experi­mentos de control adecuados, o las variables no están suficientemente separadas. Sin embargo, hasta cierto grado a menudo útil, las ideas políticas se pueden probar. Sería una gran pérdida ignorar los resul­tados de los experimentos sociales porque parecen ideológicamen­te desagradables.

No hay ninguna nación en la Tierra que se encuentre en con­diciones óptimas para encarar el siglo XXI. Nos enfrentamos a abun­dantes problemas sutiles y complejos. Por tanto, necesitamos solucio­nes sutiles y complejas. Como no hay una teoría deductiva de la organización social, nuestro único recurso es el experimento científi­co: poner a prueba a veces a pequeña escala (comunidad, ciudad y a nivel estatal, por ejemplo) una amplia serie de alternativas. Uno de los beneficios del cargo de primer ministro en China en el siglo V a. J.C. era que podía construir un Estado modelo en su distrito o provincia natal. El principal fracaso de la vida de Confucio, según lamentaba él mismo, fue que él nunca lo intentó. Un simple escrutinio superficial de la historia revela que los humanos tenemos una triste tendencia a cometer los mismos errores una y otra vez […] (Carl Sagan, El mundo y sus demonios).

Relacionados: Cómo detectar fraudes, Ciencia vs creencia (II), 13 Años sin Carl Sagan, Ciencia vs. creencia (I), Pat Condell, y El secreto de Misterios al Descubierto,

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: