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Archive for 7/03/10

Anaxícrates es un comentarista habitual que ha querido compartir un trabajo suyo sobre la Teoría de la Evolución basado en un desglose de Ernst Mayr mencionado en “Por qué es única la biología”, de Editorial Katz. Me lo ha enviado en dos partes, y hoy publico la primera:

>La teoría heliocéntrica sacó a la Tierra de un lugar especial y la teoría de la evolución sacó al Hombre del privilegio de ser una creación especial. Es más, si la teoría heliocéntrica todavía dejaba lugar para un dios, pensado como algunos iluministas como un relojero de los mecanismos cósmicos, y todavía con posibilidades de haber intervenido en la historia, la teoría evolutiva (TE) coloca a dios en un margen de sospecha más que incómodo. Es por eso que ésta sufre y sufrirá los embates más radicalizados de los que no pueden aceptar un papel marginal para dios. Y en eso tienen razón los fanáticos, pues la Iglesia Católica y otras religiones que tomaron posiciones más moderadas, lo hacen a expensas de pasar por alto los puntos más chocantes de la teoría, en una interpretación “libre de colesterol”. Cuentan a su favor que casi nadie lee la Biblia y que la teoría evolutiva se conoce generalmente como una “teoría” (pensada como una hipótesis) y  que se la conoce superficialmente como “el hombre desciende del mono”. Estos dos errores se refuerzan mutuamente, es así que cuando aparece un científico o un pseudocientífico a desmentirla o a señalar objeciones refuerza más la idea de una “teoría como hipótesis”. Analicemos, no los disparates que se dicen por ahí, pues esto es una tarea infinita, sino los puntos vulnerables – desde el punto de vista de la comunicación vulgar – de la teoría.

Un punto primordial es desconocimiento del método de la Ciencia Biológica, donde predomina más la síntesis que el análisis. Es así que el vulgo, y los charlatanes de la religión, esperan algo así como “el experimento demostrativo” o “la ecuación matemática”, como si se tratara de una ciencia como la Física o la Astronomía, donde las teorías tienen una expresión matemática y está basada en hechos medibles. (En TE también hay hechos medibles, pero integran a una totalidad junto a otros hechos que no son medibles, como la secuencia fósil, por ejemplo). Esta misma característica sintética de la Biología y de la TE hizo que Darwin en su obra, y sin ser consciente de ello, planteara no una teoría, sino varias.

A juicio de Ernst Mayr hay muchas teorías, de las que nombra por lo menos cinco,  en la obra de Darwin que configuran un todo.

La primera es la evolución propiamente dicha, o sea lo que se considera ya un hecho, más que una teoría. Darwin da prueba de este hecho señalando los siguientes hechos que la avalan: las especies varían en estado doméstico, se encuentran variaciones de especie en estado natural, la sucesión geológica, la distribución geográfica, las afinidades mutuas entre seres y la embriología.  De todas estas evidencias la única que atacan los creacionistas es la sucesión geológica, sin embargo esta está mucho más sólida que en los tiempos de Darwin, pues han aparecido fósiles intermedios entre un grupo y otro, que los creacionistas se niegan a reconocer (en algunos casos muy puntuales),  comenten fraude, o los ignoran, a pesar que la cantidad de datos que hay actualmente no solo de vertebrados (grupo al cual se dirigen las críticas creacionistas), sino también de invertebrados y plantas es abrumadora y necesitaríamos varios tomos para poder describirlas a todos. Nótese que las otras evidencias no las cuestionan bien porque no se tomaron el trabajo de leerlas, bien porque no les conviene o bien porque no las entienden.

La segunda teoría trata de explicar “cómo” se produce la evolución. Esta se explica mediante “selección natural”. Nuevamente citando a Mayr podemos decir que en realidad se trata de una serie de “microteorías” la cuales son: en las poblaciones se reproducen más de los que pueden sobrevivir, existen diferencias individuales que se heredan, las diferencias son objeto de selección, la selección la da el ambiente y el efecto del uso o no de las partes. Esta última es falsa, pues no ha podido ser demostrada, sin embargo nótese que pueden ser falsas todas estas teorías y sin embargo la evolución quedaría firme, pues el hecho de la evolución se prueba mediante otras evidencias. Los creacionistas no se ocupan de estas teorías -pues le implicaría meterse de lleno en una Ciencia y quieren evitar el contagio-,  y la crítica más grande provino de los propios evolucionistas, a los que les costaba aceptar este mecanismo “ciego” y sin ninguna direccionalidad. La idea de que “sobrevive el más apto” fue (mal) llevada al campo político, justificando grandes injusticias sociales. Pero aquí la culpa no la tiene ni Darwin, ni la teoría, ni los pinzones de las Galápagos, sino los mal nacidos que toda sociedad tiene.

La tercera teoría trata de explicar cómo y porqué existen tantas especies (la especiación). Sería muy largo poner a consideración todas las implicancias del desarrollo darwiniano, pero señalemos algunos puntos de evidencia:

Se observan en la naturaleza distintos grados intermedios entre unas especies y otras, y para ver esto no hace falta viajar a las Galápagos, cualquier botánico que estudia la flora de una región o un ornitólogo pueden dar cuenta de ello.

Actualmente lo que se discute son “modelos de especiación”, no la especiación en sí. Esta discusión sobre modelos de una teoría dentro de la teoría, con evidencias para uno  u otro modelo, cuando llega a oídos de un profano, y más si es incitado por un creacionista, le da la sensación de que toda la TE tiembla aunque no tenga ni idea de lo que se está discutiendo.

La cuarta teoría nos dice un atributo de la especiación, diciéndonos que es gradual. Algunos biólogos pusieron en duda esta teoría, sin embargo se podría decir que se ha llegado a un “acuerdo” entre ambas posiciones. Nuevos aportes como la “endosimbiosis” de Margulis no hacen más que enriquecer la teoría, pero no la refutan. Nuevamente estas discusiones llevan al profano por los vericuetos del error explicado en la tercera teoría.

La quinta teoría nos habla de la ascendencia común. Se podría decir que es un corolario de las anteriores. Este es un punto álgido, pues nuestra ascendencia es el “mono de los creacionistas” o el antepasado común con los demás simios, como debería decirse. Esta teoría explica entonces algunos hechos observacionales, como el desarrollo embrionario semejante entre vertebrados o la presencia de un notocordio en animales no vertebrados. Además actualmente está justificada por múltiples evidencias citológicas y bioquímicas, pero esto merece otro capítulo.< (Continúa)

 Relacionados: Descubierto el eslabón perdido, La Iglesia y la Biología, La edad de la Tierra, El cambio climático II, Yo-Nosotros-Gaia, Darwin redescubierto, El origen y evolución de la Tierra y El cromosoma Y.

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