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Archive for 9/11/08

MACHU PICCHU

O los errores de Bruno Cardeñosa

Rebuscando en mi biblioteca se me ha ocurrido echarle un vistazo al libro “100 Bodrios del mundo” ¿o era 100 Enigmas del mundo?, no lo recuerdo muy bien. El caso es que ese conjunto de hojas de papel emborronadas con disparates y publicadas en 2003, contiene verdaderos dislates, uno de los muchos es el titulado “Machu Pichu”, aunque a mi me guste escribirlo “Machu Picchu”.

Lo primero que dice el tal Cardeñosa es que esta ciudad se encuentra a casi 5.000 metros de altura, cosa que se podría achacar a una errata de imprenta si no fuera porque menciona esa cifra tres veces en las dos hojas de su artículo y ni una sola vez cita el verdadero dato. Machu Picchu se encuentra a 2.300 metros de altura.

 

El periodista, divulgador, o lo que sea, que ahora se dedica a cobrar de La Rosa de los Vientos, nos “ilustra” preguntándose cómo los incas fueron capaces de subir hasta los 5.000 metros enormes piedras desde canteras que distaban varios kilómetros de allí. Yo añadiría más: hay canteras que distan miles de kilómetros de allí, como las canteras de mármol italiano que, lógicamente, están en Italia. mp-cantera11Pero cualquiera que no pretenda engañar a sus lectores y haya hecho una mínima investigación en vez de la “hexaustiva hinbestigación” del referenciado periodista, se habrá molestado en comprobar que las canteras desde las que se traían las piedras estaban allí mismo, a mayor altura que la propia ciudad, con lo cual, las piedras pequeñas podían transportarse tranquilamente a cualquier sitio, y las grandes podían arrastrarse cuesta abajo, algo mucho más cómodo que hacerlo rampa arriba.

 

Como de lo que se trata por esta jarcia de “misteriólogos” es de fomentar la ignorancia para que la gente compre sus panfletos, el chico sigue alucinando y especulando sobre la argamasa utilizada para unir las piedras en sus construcciones, alegando que podría tratarse de un arquitecto hindú de la época que podría haber visitado Machu Picchu (lógicamente sería en algún vimana a reacción para supervisar sus construcciones). Claro se ve el asunto. Los vendedores de misterios (yo los llamo vendedores de ignorancia, unas veces propia y otras importada) pretenden interconectar todas las culturas de la antigüedad como “prueba” de la visita de extraterrestres que las ayudaron en su momento. mp-cantera-arriba1Lástima que esos extraterrestres, con su avanzada tecnología, emplearan sólo piedras en vez de hormigón armado, o acero inoxidable y metacrilato en sus construcciones.

 

El río sagrado Urubamba circula 500 metros más abajo de la ciudad de las terrazas. Esas turbulentas aguas que nutren el Amazonas arrastran rocas de hierro meteorítico que los antiguos incas utilizaban para pulir sus piedras de las canteras y les aseguro que con una piedra de un kilo o dos, e incluso con alguna de cinco traída de cuenca arriba del Urubamba, se pulen muy bien las piedras de las canteras de Machu Picchu. De hecho allí se pueden encontrar estas combinaciones líticas.urubamba1

 

Dejaré para otra ocasión un post que nos ilustre sobre si la famosa ciudad sagrada de los incas, mandada construir por el gran Pachacutec Inca (el noveno), fue una ciudad de retiro vacacional en invierno del soberano, o era un centro ceremonial religioso, o simplemente se trataba de un laboratorio agrícola. Pero de momento quédense con la máscara que le hemos podido quitar a otro de los muchos vendedores de misterios que pululan por la geografía de la ignorancia: Bruno Cardeñosa.

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