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Archive for 7/08/08

 Un Viernes de verano y con algunas copas de mas, un hombre, al cual no le iba nada bien un matrimonio en donde apenas “mojaba”, decide buscar aventuras durante unos días.  En una de las muchas calles de su ciudad ve a una señorita. Va vestida con una falda muy corta y lleva 4 kilos de maquillaje.

Ante esta oportunidad empieza a pensar que aquella señorita puede devolverle el morbo perdido en el matrimonio aunque para ello tenga que desembolsar algo de dinero.  Para no ser él quien primero tome el paso, y para evitar errores, se sitúa en una zona cercana a ella haciendo como si esperase a alguien. Pronto la chica se le acerca y las dudas que tenía se resuelven de un plumazo: Es una prostituta.

Ella lo agarra y se lo lleva consigo a “hacer su trabajo”. El hombre no se resiste pues hace tiempo que deseaba algo así y ambos se tiran dos días de pura pasión. 

El domingo por la noche vuelve a casa y por el camino piensa: ¿Qué le cuento a mi mujer ahora?

Es entonces cuando echa a volar su imaginación, de la que todos presumimos, y se inventa que unos extraterrestres lo han abducido. 

 Está claro que él no tiene pruebas, mas que el testimonio inventado, amparado en lo que ha oído de otros anteriores. Pero la confianza que deposita en él su mujer y las grandes dotes interpretativas del hombre harán que la mujer crea que dice la verdad. Mientras, el hombre, para que la mujer no sospeche, llama a televisiones locales y programas de radio. La gente piensa ¿Si todo fuera mentira se preocuparía en llamar a todos los medios?

Y yo digo: ¿Qué vale más, una llamada o un matrimonio?

 

           

Lo anteriormente contado no es un caso pero sí es el prototipo de explicación a muchos de ellos. Los casos en donde una vez abducidos te operaban en una nave de otro mundo se quedaban antiguos y entonces fueron surgiendo nuevos detalles que le daban más morbo al asunto, como las violaciones extraterrestres y la muestra de mapas de la tierra con zonas que guardan grandes tesoros ocultos.

Las abducciones no son más que historias inventadas (algunas inconscientemente) que le sirven a la persona que las crea para tapar sucesos que le marcaron en la infancia, como violaciones o malos tratos. La estadística está ahí, siendo EEUU el país en el que más abducciones se producen y donde más gente ha sufrido abusos de algún tipo en su infancia.

Y es que a veces una abducción no viene mal. Siempre es mejor venida que un abuso sexual. ¿No creen?

 

CSPR

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