(No confundir con cerebros lobotomizados de parabolanos o canallas). A partir de técnicas de comportamiento y neuroimagen, investigadores de la Universidad College de Londres han rastreado cómo surge el conocimiento conceptual en el cerebro humano y cómo éste guía la toma de decisiones. El ser humano es el único animal capaz de utilizar conocimientos previos y aplicarlos en situaciones nuevas. Esto se hace posible a través del uso de conceptos, que se forman mediante la abstracción de la esencia común de varias entidades distintas, pero relacionadas. Aunque no hay duda de que el ser humano forma y utiliza conceptos constantemente, no se sabe mucho sobre cómo el conocimiento conceptual se crea en el cerebro o la forma en que nos guía para tomar decisiones eficientes.
“Aunque un Poodle y un Golden Retriever parecen muy diferentes entre sí, podemos apreciar fácilmente sus atributos similares, ya que pueden ser reconocidos como ejemplos de un concepto particular, en este caso, un perro”, explica Dharshan Kumaran, autor principal del estudio e investigador del Centro de Neuroimagen Wellcome Trust en la Universidad College de Londres (Reino Unido).
Desde hace tiempo, los estudios apuntan a que el hipocampo, una estructura del cerebro con una capacidad única de crear redes que permiten relacionar múltiples recuerdos, desempeña un papel muy importante en la adquisición del conocimiento conceptual, pero hasta ahora ha habido pocas evidencias concretas para apoyar esta afirmación.
“Nuestro estudio muestra la capacidad de las personas para descubrir la estructura conceptual de sus experiencias visuales, y revela cómo las llamadas regiones “memoria” del hipocampo colaboran con “los módulos de decisión” en el lóbulo prefrontal para poner en uso esta información” concluye Kumaran.
El grupo de investigación de Kumaran diseñó un paradigma experimental que les ha permitido hacer un seguimiento de la aparición y aplicación del conocimiento conceptual. Los participantes jugaron a un juego en el que tenían la oportunidad de ganar dinero prediciendo correctamente si haría sol o llovería, basándose en el aspecto del cielo nocturno, representado por patrones en una pantalla de ordenador.
“Al principio del experimento, los participantes simplemente memorizaban el resultado asociado con cada patrón, aisladamente”, indican los autores. “Sin embargo, al instante se dieron cuenta de que los grupos de patrones estaban relacionados conceptualmente. Entonces, los participantes fueron capaces de resolver la tarea, e incluso aplicaron con éxito sus conocimientos a un entorno diferente donde los conceptos eran similares, pero los patrones en sí eran nuevos”. Fuente: SINC.
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Sin duda misterioso nuestro cerebro. ¿cuantos enigmas quedaran por resolver sobre el?. En este caso, un experimento la mar de curioso.
SALU2 y un coridal abrazo.
“El ser humano es el único animal capaz de utilizar conocimientos previos y aplicarlos en situaciones nuevas”
En desacuerdo
Si fuesemos los únicos capaces de hacer tal cosa, estaríamos solos en el mundo.
Por cierto, no se si conoces este blog:
http://soydiosytengounblog.blogspot.com/
Es probable que te guste!
Saludos!
NOTA DEL BLOGMASTER.
Conozco ese blog, me gusta, y no lo visito con la frecuencia que debería hacerlo.
Por cierto, Tay, creo que en esta ocasión estoy en desacuerdo con tu “desacuerdo”
Verás. Considero que la frase citada es correcta, toda vez que se refiere a conceptos adaptables a situaciones nueavas. Digamos que los animales “no racionales” tienen sus experiencias determinadas que aplicas a unos actos determinados. Pero el ser humano puede “deducir”, de una raja en el techo, que le puede caer la lámpara en la cabeza, porque ya le cayó una manzana debido a la gravedad. ¿Se me entiende lo que quiero decir? Jejeje.
Un abrazo, amigo.
Si supieramos cómo funciona el cerebro no sé que pasaría . Por un lado permitiría actuar para curarlo, estimularlo, etc. pero también no cabría la posibilidad de su manipulación? Sería un riesgo q habría que correr. Pero está claro que sin riesgo no hay progreso. Tu post nos recuerda que es un campo aún muy lejos de conocer pero por ello la ilusión que genera hace que el hombre luche por conocerse a sí mismo. Hasta otra.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Marcelino, cuando todavía no sabemos cómo funciona “todo” el crebreo, ya sabemos y tenemos claro cómo “no funciona”. Y es eliminando dogmas. Sólo lo que tienen un cerebro libre tienen pensamientos libres de prejuicios.
Como bien dices, para progresar hace falta arriesgar. Y manteniendo las estupideces no se progresa.
Saludos.
Como dijo Rodolfo Llinás en su libro “El cerebro y el mito del yo” (muy recomendable), tal vez el problema más fascinante de las Neurociencias sea el conocido como el “problema duro”, es decir, hallar la explicación de cómo se traduce la actividad neuronal en experiencia subjetiva y conciencia. Reconozco que el tema me tiene medio obsesionado. ¿Cómo es posible que, a partir de disparos de las neuronas, en mi cerebro se genere la experiencia del color verde, sin necesidad de acudir a la odiosa idea de un “homúnculo” dentro de mi mente que sea el que “ve” el verde, idea ya descartada de las ciencias porque supondría un regresión infinita (¿Cómo es posible que vea el verde el homúnculo? Porque dentro tiene otro homúnculo, etc.). Este es el problema filosófico-neurológico de las “cualias” (quale en inglés).
El día que se llegue a ese conocimiento, me gustaría estar aquí para verlo.
Abrazos.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Se nota que has estudiado el tema. Espero que puedas entrar más a menudo y mantenernos informados. Es algo que siempre te agradeceré.
Abrazos.