¿Quién fue Omm Seti? Para descubrir la verdad sobre las presuntas máquinas “imposibles” de Abydos, en Egipto, hay que hacer referencia a
Dorothy L. Eady. Esta mujer fue una eminente arqueóloga que, según la leyenda, mostró una fascinación especial por el antiguo Egipto después de caerse, siendo niña, por la escalera de casa, en Londres, y recibir un fuerte golpe en la cabeza. Al final consiguió establecerse en la ciudad de Abydos, a orillas del Nilo, y cambió su nombre por el de Omm Seti.
Esta mujer (Londres 1904 – Abydos 1981) forjó su amor por Egipto en su niñez, cuando la sociedad británica se hallaba altamente influenciada por el naciente espiritismo. De hecho, Omm Seti cambió su nombre por creerse la reencarnación de la esposa de Seti I. Llegado el momento del boom extraterrestre, a partir de 1947, fue una gran defensora de esta posición, llegando a manifestar que su querido Seti I le había contado en sueños que civilizaciones extraterrestres ayudaron a construir el templo.
¿Y qué podemos ver en un friso del templo de Abydos? Un tanque, un helicóptero, un submarino y un avión. Eso es lo que dicen ver los que no saben. Pero la famosa egiptóloga Omm Seti (pro-extraterrestre) jamás vio tal cosa. Ella, a pesar de sus ansias por lo maravilloso, sabía. Conocía la historia. Era consciente de que los faraones egipcios, en muchos casos, tendían a intentar borrar del mapa cualquier vestigio de su antecesor para resaltar en mayor medida su propio reinado.
De manera que (cualquiera que haya visitado Egipto lo habrá comprobado) encontramos multitud de jeroglíficos con los cartuchos de muchos faraones sobrescritos por otros posteriores. Incluso, Ramsés II, hijo de Seti I, adoptó la moda de profundizar entre 10 y 15 centímetros los grabados en la piedra para dificultar su eliminación, tal como él hizo con el cartucho de su padre.
¡Cuando se graba el cartucho de Ramsés II en Abydos sobre el cartucho de Seti I, se pueden “intuir” unas figuras “parecidas” a lo que hoy conocemos como un tanque, un helicóptero, un submarino y un avión! Hay que echarle imaginación, pero ciertamente se parecen. Ahora bien, ¿por qué a Omm Seti, tan alienada con los extraterrestres, nunca se le ocurrió relacionar esas figuras con la prueba de “máquinas imposibles”? Pues porque ella era arqueóloga, egiptóloga, -algo ida tal vez- pero lista. ¡Y conocía la historia de los cartuchos!
Hoy todavía quedan algunos vendemisterios que siguen sin querer saber, porque la “verdad” de estos grabados les fastidia sus ganas de mantener sus sueños, o lo que es lo mismo, no quieren aprender, y eso es peor que la propia ignorancia.
Relacionados: Los obeliscos egipcios, El tesoro de las 7 llaves, La máquina de Antikitera, Isla de Pascua: Misterio resuelto, Las piedras del Valle de la Muerte, Las líneas de Nazca, Machu Picchu, De Paititi a El Dorado y Pirámides y cerebro.



‘Algunos’ vendemisterios?? No serán ‘todos’?? De todas maneras, ya sabes tú que los vendemisterios no son idiotas. Bien listos que son, sacando las pelas de los crédulos sin formación académica ni ganas de tener más de dos dedos de frente.
Por cierto, sé que existe una palabra que define el proceso que tenemos las personas de ‘ver’ imágenes nítidas de cosas familiares en formas sin sentido real para nosotros, como nos pasa al imaginar formas reconocibles en las nubes (desde perros a platillos volantes), manchas de humedad con forma de cara, etc…
Pero no la recuerdo. Alguien puede decírmelo?
NOTA DEL BLOGMASTER:
Pareidolia.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pareidolia
Bueno, yo creo que estas son de esas cosas que nunca vamos a llegar a saber con certeza… Creo que cada uno vé lo que quiere ver, a no ser que esté suúper claro, cosa que no suele pasar en estos casos…
Adoro Egipto, pero tal vez lo que más me gusta es su misterio…
No tengo ni idea y aunque muchas veces me lo he planteado, lo termino dejando porque no tengo forma de comprobar lo que realmente ocurrió allí…
Me quedo con el misterio que, como muchas cosas en la vida, seguro que es más interesante que la realidad ^^
NOTA DEL BLOGMASTER:
Egipto es fascinante. La realidad de sus construcciones, de su rio, de su legado histórico, es superior a cualquier misterio. Recuerda que, cuando un papanatas dice que las pirámides son imposibles de construir como están, hace el canelo… ¡porque está ahí!
Saber cómo “cortaban” y transportaban los obeliscos, o tener 5 teorías para la construcción de las pirámides, tocar las columnas de sala hipóstila en Karnak… Se pone el vello de punta.
Pero, no te equivoques, Egispto es misterioso (en el sentido de maravilloso) mas no en el sentido de desconocido. Esto último queda para los “periodistas del misterio” o, como yo los llamo, divulgadores de la ignorancia.
Saludos.
Está pasote el helicóptero
Me apunto lo de la pareidolia, nunca logro retenerlo.
Un ejemplo típico en Alicante es la “cara del moro” del castillo Santa Bárbara. Aunque bueno, no sé hasta qué punto se debe al puro “azar geológico”.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Qué decepción me llevé yo de niño cuando descubrí que la cara de la Luna no era tal cara. Claro que también me llevé un disgsto cuando descubrí que los reyes magos eran los padres, y peor cuando me di cuenta que el ratoncito Pérez no era tal, incluso me asombré al ver que los niños tampoco vienen de París… con esos precedentes, descubrir que dios no existe no me supuso ningún trauma
Yo lo que veo ahí son supositorios.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Jajaja. No está mal la apreciación. Otros ven un tanque “sin ruedas”, un submarino “sin hélice” y un helicóptero “sin rotor”. Yo hasta puedo ver “la cara de la virgen María” jajaja. Saludos.
El ver en manchas y dibujos figuras que se interpretan de forma subjetiva es lo que lleva a paranoias como aquella de las caras de Belmez o estas de los faraones. Muchas veces el hombre “crea” aquello que tiene en su mente y lo “ve” después en su realidad. Por eso Dios es una creación del hombre a su imagen y semejanza y la religión o las religiones son los tanques, el submarino y el avión…Y todo esto ya estamos viendo desde hace muchos siglos lo que supone para la humanidad… Salu2.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Voy a realizar el final de tu comentario, después de los puntos suspensivos: … ¡una lacra de la que cuesta mucho librarse!. Salu2
Bueno, yo creo que la respuesta ya la dió Tay en su última entrada:
http://biotay.blogspot.com/2009/10/el-yeti-el-gorila-y-la-ciencia-en-la.html
“Cómo nos gustan las preguntas, nos encantan, el cerebro se nutre de información continuamente, es adicto a los estímulos, de cualquier tipo, si no lo estimulas se aburre rápidamente… nos gustan tanto las preguntas, hacen trabajar tanto al cerebro, le dan tanta cantidad de eso que busca… que… en ocasiones… no queremos respuestas, nos regocijamos con las preguntas y desechamos toda solución como falsa con el único fin de seguir imbuidos en ese aterciopelado colchón de misterios en el que nos encontramos tan a gusto… ”
¿Verdad?
NOTA DEL BLOGMASTER:
Pues exactamente es eso. Ya lo había leído, incluso dejé un comentario en BioTay. Y es que muchas personas anteponen su necesidad de creer a las propias deducciones del cerebro porque no les gusta la meta a la que conducen esos razonamientos. Es decir, no aceptan que las “máquinas” de Abydos tengan una explicación lógica, ya que esa lógica rompe unos esquemas inmutables.
Los muy idiotas, se pierden el placer inmenso que se obtiene cuando, después de haber triturado un icono de tu pensamiento, se descubre la verdad del hecho. Prefieren vivir en la mentira. Ni tan siquiera les gusta vivir en ese apartado al que alude Tay, el de las preguntas. Esa clase de personas no busca respuestas, sino deseos.
Un abrazo.