Hugo C, en su espléndido blog “Los monos también curan” planteó el tema de “La sociedad del riesgo” (o Sociología del riesgo), y comienza diciendo El primer teórico que habló de este cambio fue Ulrich Beck, quien en su libro La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad (1986) expuso una serie de cambios que no estaban siendo advertidos por las ciencias sociales y que afectaban notablemente a las nuevas generaciones.
Las variables que marcan la evolución de la sociedad han ido creciendo exponencialmente en los últimos años. La importancia de los cambios políticos, sociales y tecnológicos se han visto arrastrados bajo la exclusiva influencia de los últimos. Hace cien años podía arder media Australia sin inmutarnos. Hoy podríamos enarbolar una “revolución” al enterarnos de que un bebé ha sido arrojado al vacío desde lo alto de las Torres Petronas.
¿Dónde radica la importancia de los hechos? En la posibilidad de una respuesta inmediata basada en la fluidez de la comunicación social.
Decía Radagast en un comentario: Voy a hacer un apunte sobre los riesgos. Hay cuatro conceptos: riesgo, amenaza, desastre y vulnerabilidad. El concepto de la existencia de una avalancha/explosión/riada es la amenaza. La posibilidad de que se produzca es el riesgo. Lo que se produce es el desastre. El tipo de respuesta ante el desastre es la vulnerabilidad. No hay que confundirlos. Los riesgos ambientales producidos en las sociedades industriales normalmente ni son cuantificables ni asumibles ni siquiera demostrables cuando sobreviene el desastre. Demostrables legalmente, me refiero: tienes un río y una empresa que lo contamina. Sabes que lo iba a contaminar cuando la pusiste (conocías el riesgo). Aguas abajo se detecta la contaminación. Sabes quién lo ha hecho (la empresa ésa), pero lo más probables es que no pague ni un duro. Riesgos tan simples como fenómenos de ladera (avalanchas, derrumbes, coladas de barro), contaminaciones localizadas, etc, en la práctica están tan excluidos de la letra pequeña como los riesgos globales.
Los cuatro conceptos muy bien presentados por Radagast en su comentario (riesgo, amenaza, desastre y vulnerabilidad) pueden definirse para cada una de las cuatro revoluciones que aparecen en el artículo de la wikipedia. El binomio “cambio – riesgo” es indivisible y es por ello que toda evolución social, científica, etc., conlleva ese riesgo difícil de evaluar, no ya por los sociólogos sino también por los propios científicos “naturales”.
Esas cuatro revoluciones aludidas y presentadas como si pudieran darse por separado disponen de las suficientes variables interactivas entre ellas como para desestabilizar cualquier previsión y, por lo tanto, complicar la reparación del posible desastre al que alude Radagast. Ejemplo: La “revolución ecológica”. Para ésta, la fluidez e inmediatez de la información puede conseguir un estado de conciencia social que, más allá de la reparación de un hecho fatal, movilice a la sociedad a un vuelco político (en las democracias occidentales); con lo cual ya estamos interactuando con la “revolución socio-política”. Pero lo grave (por imprevisible) es que ese vuelco político por una “mala actuación ante el desastre” puede originar un desastre mayor, al llevar al timón del barco a un capitán que luego resulta más perjudicial (p. e. caso Bush)
Como bien dice José Mª González García en su artículo sobre “De la diosa Fortuna a la Sociedad del Riesgo”, los riesgos de la sociedad industrial pueden ser asumidos por las compañías de seguros, pero los peligros originados por la nueva situación no son cuantificables por imprevisible y globales. ¿Quién falla por ello? ¿Los sociólogos? ¿Los Licenciados en Ciencias Medioambientales? (Quien falla siempre es El Economista, pero esa es otra cuestión, jeje). ¡No falla nadie! Es simplemente el excesivo número de variables para un menor número de ecuaciones.
Coincido con González García en que “resucitan viejos dioses” para hacernos elegir personalmente. No obstante, la Sociedad del Riesgo puede hacerse previsible desde un punto de vista global. Para ello disponemos de una herramienta que hace 20 años no teníamos: Comunicación Global Instantánea. Esa interconexión de ordenadores que puso de moda el instituto SETI para datos físicos, puede concretarse hoy día como una “interconexión de conciencias” para datos sociales. Ya hablamos en otra ocasión sobre la realidad de la cuantificación de dichos datos. De momento, una pequeñísima prueba a favor de mis tesis resulta esta misma entrada en mi blog, producto de una interconexión global de ideas.
Relacionado: El imprescindible post de Hugo C “La sociedad del riesgo”





Magnífico, de veras, una rumiada del concepto muy interesante, como mínimo protosociológica
Leo en el artículo de Wikipedia:
“La necesidad de tomar ciertos puntos mínimos de la teoría ecológica para salvaguardar el ecosistema, significaría necesariamente desmontar el proyecto capitalista.”
El otro día colgué una cita de Bruckner (“no es preciso salir del capitalismo, sino del economicismo”) en el blog y está muy relacionada con el extracto que acabo de pegar. El liberalismo económico es, en sí, una idea preciosa, me encanta; la “mano invisible” de Adam Smith y todo lo que ella significa ha traído prosperidad en abundancia. Sin embargo, nunca se ha centrado en los problemas esenciales del hombre. Sí, nuestras condiciones de vida son muy superiores a las de hace un par de siglos, pero hay más cosas en el mundo que tener dos coches en el garaje
Un saludo, y no me olvido del “apagón”, descuida jaja.
Por cierto, ¿me has llamado “arbol de la vida”? jaja, menudo crack, de esta te acuerdas.
NOTA DEL BLOGMASTER:
En Misterios al Descubierto pretendo demostrar que lo desconocido de la vida tiene tanto interés para ser estudiado y no perder el tiempo ofreciendo explicaciones sin base a lo que nos rodea.
Para el estudio hace falta disponer de una “conciencia global” de los acontecimientos, pero de una manera individual. Es decir, una persona inquieta que quiere aprender ha de dotarse de una mente que pueda analizar todo lo que se le presente. La Sociología, la Filosofía y resto de Ciencias Sociales, son indisolublemente útiles junto a las Ciencias Naturales y/o Físicas.
La “globalización” irremediable no ha de ceñirse exclusivamente al mundo económico, sino también al social. Pues, no obstante, es la sociedad quien sufre o disfruta los avances conseguidos.
Lo del árbol de la vida, jeje, viene muy a cuento debido a lo que significa el mismo desarrollo de la propia vida. Hemos de gestionarla con cuidado, con mimo, con dulzura… ¡con sensibilidad!. Y tu adopción del cuadro de Klimt lo demuestra.
Un socio-saludo.
A los Licenciados en Ambientales puedes llamarnos “ambientólogos” (aunque suene fatal, es la denominación oficial).
Condensada recopilación, colega, pero muy interesante.
El concepto de una persona tan generalista es, creo yo, algo imposible en la práctica. Equipos multidisciplinares coordinados por una o dos personas que sepan integrar conocimientos es algo más plausible.
PD: muy cachondo lo de la imagen de la carta del JCC de Decipher… Aunque yo, en vez de gorrioncillos habría puesto cuervos, jaja.
NOTA DEL BLOGMASTER:
¿A qué hora has escrito el comentario? Espero que hayas cumplido una hora de cárcel en memoria de Gaia, jejejeje
Pues eso, que llevar razón, como “casi” siempre
Muy, muy buena la entrada, Siesp. Si todos en esta sociedad reflexionáramos (al menos cada tanto) sobre estas cosas, tal vez estaríamos en esta misma situación actual, pero al menos no habría sorprendidos ni horrorizados nuevos cada vez que ocurre algún problema. Tan solo esto, haría una gran diferencia en la forma en la que se encaran las posibles soluciones a los problemas cuando estos tienen lugar.
No digo que estaríamos todos en ronda agarrados de las manos y cantando bajo un arco iris, pero ciertamente seríamos una sociedad más a la altura de las circunstancias.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Por supuesto que tienes toda la razón. Lo que sucede es lo de siempre: son demasiadas las personas a las que no les interesa la verdadera formación de la gente. Gente culta, preparada, informada, puede tomar decisiones con la cabeza. Gente inculta tomará las decisiones con las tripas… Y siempre fue mejor manejar las tripas de la gente que el cerebro.
Gracias por comentar en una entrada que, aunque ya tiene su tiempo, nunca pierde actualidad como bien dices.
Saluts.