El delincuente Berlusconi se emperra en mantener respirando a una muerta mientras intenta matar a los vivos. La extremista Gil de Viedma de toda la vida se rasga las vestiduras por las filtraciones de la corrupción generalizada en el PP mientras no se inmuta ante los corruptos. La jerarquía eclesiástica dice preocuparse por la familia de los demás mientras hace y deshace a su antojo dentro de las suyas, máxime cuando nadie necesita su calenturiento consejo, salvo que se tenga el encefalograma plano. Los gobiernos inyectan billones de euros para mantener una economía que nos ha llevado a la ruina pero no nos dan individualmente 15.000 euros por cabeza, que saldría más barato, y nosotros aumentar el consumo y mover directamente esa economía. Hay nazi-onalistas vascos que siguen dispuestos a morir por un trozo de trapo, y lo peor es que hay nazi-onalistas españoles dispuestos a lo mismo. El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid no se entera (y es su obligación) de qué va esto de la información. Y para colmo, un juez ofreció el otro día a un delincuente tres años de cárcel o 6.000 euros ¡y el tío cogió el dinero!
Escuchando las emisiones radiofónicas de la cadena de los obispos, a uno le entran ganas de invadir Polonia, la cual, por otro lado, está “gobernada” por los hermanos Tonetti (al menos queda uno de ellos en la carpa).
Hasta aquí me he limitado a describir hechos objetivos con calificativos subjetivos. Cualquiera que lea lo anterior podrá criticar lo mordaz de las definiciones pero antes de que lo haga le concederé mi admisión de excesos al respecto, y me gustará discutir los hechos descritos. Se trata de percepciones que considero, insisto, objetivas.
Y digo yo ¿si no escribo lo que pienso en mi blog, dónde lo haré? El caso es que me produce sentimientos encontrados la expresión “progre” o “intelectual” cuando quien la escupe lo hace a modo de desprecio. Y digo sentimientos encontrados porque, por un lado, he de reírme de lo perverso que puede llegar a ser el lenguaje. Que las palabras progreso o inteligencia puedan ser consideradas por media España como un insulto me hace alucinar en 3D pensando qué serán para ellos las palabras involución o subnormalidad. Lo mismo estas últimas son algunas nuevas virtudes desconocidas por mi pobre intelecto. Recuérdese que esa perversión del lenguaje lleva a ciertos sectores reaccionarios y ultras a autonombrarse en contra de su línea editorial (ejemplo: el panfleto “La Razón”, o la guarida de convictos “Libertad” Digital)
Y por otro lado me produce tristeza el saber que hay personas a las que se les puede atribuir un coeficiente intelectual superior a 80 y que “beben” en las fuentes de ciertos medios simplemente por el hecho de que les cuentan lo que quieren escuchar. Es, como yo particularmente digo, la inteligencia al servicio del mal. O lo que es peor, el mundo al revés.
Actualización al 11-2-09: El apellido Viedma existe, como Jiménez y algún otro, con otra letra de inicio. Así que, quien lo escriba con B no debe darse por aludido/a.
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Amigo mío, eres la caña.
Pero sí, es una pena que el mundo vaya así. Yo acabo de postear una opinión sobre un artículo de Libertad Digital que me mandó Orofëa, échale un vistazo.
Por cierto, ¿tú alucinas en 3D? ¿Y normalmente cómo ves las cosas?
Disculpa el pique, era por echarnos unas risas…
NOTA DEL BLOGMASTER:
No hay nada que disculpar, jajaja. Además, como soy suspicaz por defecto de nacimiento, tu última pregunta sobre cómo veo las cosas no sé si se refiere a cómo las veo normalmente o cómo las veo en 3D jajajaja. Acabaré por “sentirlas”, como Blissenobiarella, “Yo-nosotros-Gaia”.

Un abrazo.
Yo hice el test de inteligencia con un programilla de antena 3 -que tampoco es que sea muy fiable- y me dio 85, si no recuerdo mal. Varios familiares también lo probaron y a ninguno le dio un valor tan bajo como a mí jaja. Y si lo volviera a hacer, quizá de un modo más serio, no pasaría de 90. De esto nadie puede estar más seguro que yo, por mucho que mi madre crea que soy el más inteligente del mundo. Bueno, eso jamás lo ha dicho, por algo será jaja. Con esto lo que pretendo es mandar un mensaje de esperanza a todos los “lentos” del mundo: ¡no os preocupéis por no ser muy inteligentes, hay otros tipos de inteligencia, como el sentido común; y os aseguro que esta “inteligencia práctica” y el continuo dudar pueden actuar aún más poderosamente que la otra, la que parece tener el monopolio. Y es más, escuchad atentamente “lentos” curiosos, jamás nuestra inteligencia se pondrá al servicio del mal, porque, recordad, es otro tipo!
Jaja, ya me callo
NOTA DEL BLOGMASTER:
Una vez me preguntó una chica… ¿tú eres tan lento para todo?, y yo le contesté… ¡para todo, todo!
Dí que sí, el mundo será de los lentos de corazón, de los lentos de cerebro y de los lentos masticando y tragando (dicen que viven más). Respecto al test de inteligencia, también es relativo. El de A3 frustró a muchos españoles, tal vez así se entienda que los autodenominados seres superiores estén por encima del bien y del mal e insulten a la gente llamándolos “intelectuales” jajajaja
:-) ¡Vraiment incroyable!
Un abrazo.
Eres el primero que pilla el “Yo-nosotros-Gaia”, chico. Aunque no me extraña. Conociéndote, tenías que haber leído la Saga de la Fundación. Y seguro que poco después de su publicación, con lo friki que eres, jajajajaja. Empezaba a preguntarme si no tendría que hacer un post explicándolo, o algo así. La verdad es que me extrañaba que nadie hiciera referencia a ello.
Yo tengo un colega que tiene un CI bastante alto. El chaval no es muy… espabilado, que se diga. De hecho, se comporta como si tuviera 8 años socialmente hablando, y teien menos creatividad que un yogur desnatado. Eso sí, es buena persona.
El CI no mide nada más que tu capacidad aritméticológica y tus habilidades cognitivas. Además, referido a tu grupo de edad, no de modo absoluto. A mí me hicieron el CI, pero no creo que me sirva de nada. Ni a mí ni a nadie. Salvo para crear complejos de idiota o de estar por encima de todo el mundo.
NOTA DEL BLOGMASTER:
Desconocía que yo fuese el primero en “pillar” lo de “Yo-nosotros-Gaia”, tal vez porque daba por supuesto que todo el mundo conocía la saga de la Fundación. Y tienes razón. Soy un friki jejejeje.
Haré un breve post sobre el CI aprovechando tu comentario
Muy buen post, la verdad es que esto parece el mundo al revés. ¿Cuanta hipocresía no?
La perversión del lenguaje puede llegar a ser bastante peligrosa….
NOTA DEL BLOGMASTER:
Pero ya ves que demasiada gente jalea los exabruptos de los que piensan con las vísceras. He tenido que censurar un comentario, muy a mi pesar, que, tras haber sido expuesto y contestado durante unas horas, no hay más remedio que eliminar por utilizar el insulto personal hacia mí. Admito críticas y opiniones contrarias, estaría dispuesto a admitir insultos a terceros, pero jamás permitiré que me insulten “a domicilio” jejejeje.
Bien dices. La hipocresía manda y cuando la inteligencia se pone al servicio del mal pasa lo que pasa.
Un abrazo.
Debo confesar que más de una vez he utilizado el sustantivo “intelectual” en tono despectivo. Ello se debe a que, por desgracia, abundan los personajes que, con solo poseer una determinada formación y una serie de conocimientos superficiales, ya se creen capacitados para predicar sobre el bien y el mal. Lamentablemente, la mayoría de los que se consideran intelectuales suelen estar bastante pagados de sí mismos y, a la mínima ocasión, alardean de sus incompletos conocimientos y de sus supuestas ideas, por lo general recicladas de algún otro. En los análisis que realizan sobre los más diversos temas, suelen limitarse a repetir cual cotorras los conceptos más generalizados en el círculo en que se mueven, o bien, según el caso, los que estén más de moda y resulten más impactantes.
En definitiva, es una lástima, pero el colectivo de los intelectuales (hablando así, en general), es uno de los que más me ha defraudado.
En cuanto a “progre”, no hay que confundir a “progre” con progresista. Un “progre” es uno que quiere parecer progresista y en realidad no tiene ni idea (o sencillamente es un hipócrita), por lo cual se limita a los gestos propagandísticos vacíos de utilidad y contenido, y a los guiños “políticamente correctos” por absurdos que sean (como aquello de “las compañeras y los compañeros”, etc.).
Por desgracia, los auténticos progresistas, como los verdaderos intelectuales, escasean.
Un saludo.
NOTA DEL BLOGMASTER:
No cabe duda de que habrá intelectuales a los que se les pueda aplicar tu deficinión, pero el peor de ellos (aunque repita como cotorra lo que sea) está muy por encima de aquellos que domingo tras domingo leen las mismas “escrituras” y acaban diciendo amén.
Respecto a los “progres”, casi tres cuartos de lo mismo.
La deficinión de “intelectual” no es la que has aplicado, en mi opinión, puestos que una persona así debe poseer una serie de conocimientos, algo de lo que escasean los que hablan para tontos.
Con todos los defectos habidos y por haber, pecar de intelectual es menos dañino que hacerlo de vendemisterios. Desde luego, coincido en muchas cosas de las que has mencionado, pero he considerado necesario precisar algunas. No obstante, siempre es de agradecer aportaciones como la tuya.
Gracias por ello y recibe un cordial saludo.